«La casa de dos plantas se nos hizo imposible»: a los 70 años Héctor y Nora la vendieron y se mudaron a un PH en planta baja en Avellaneda

13 octubre, 2026

Son las 8:10, Avellaneda centro. Nora seca dos tazas y abre la ventana que da al pasillo. El aire entra parejo. No mira una escalera, sino el piso liso del PH. Héctor vuelve de la panadería, deja el pan en la mesa y acomoda el bastón plegable junto a la puerta. Toman mate y repasan la agenda médica de la semana. Él lo dice sin vueltas, como tantas veces desde mayo: “La casa de dos plantas se nos hizo imposible”.

Tienen 70 y 71 años. Vivieron más de 30 en una casa de dos niveles en Villa Domínico. Subían y bajaban 18 escalones varias veces por día. En noviembre de 2024 la pusieron a la venta. En marzo de 2025 firmaron y se mudaron a un PH en planta baja, a 7 cuadras de Plaza Alsina. La decisión mezcló números, organización y salud: costos de mantenimiento, tiempo perdido y dolores que no perdonan.

Por qué dejaron la casa de dos plantas a los 70

En 2022 empezaron los avisos del cuerpo. A Nora le diagnosticaron artrosis en la rodilla derecha. El kinesiólogo fue claro: menos escaleras, más tramos planos. Héctor, con presión alta y un episodio de lumbalgia en 2021, también notó el límite. Levantar bolsas al piso superior le tomaba 15 minutos y un esfuerzo que se sentía 24 horas. Dormían arriba, cocinaban abajo. La organización diaria era un ir y venir constante.

Hicieron números simples: 18 escalones, 10 viajes en un día típico, 180 peldaños. En una semana, 1.200. Subían a buscar anteojos, bajar ropa, tender sábanas, regar las plantas del balcón. El sábado limpiaban. Sólo barrer y trapear los dos pisos llevaba 3 horas. En invierno, el frío de la planta alta exigía más gas. En verano, el ventilador no alcanzaba y sumaban 2 horas de ventilación cruzada cada tarde.

Empezaron a presupuestar mejoras para estirar la vida en la casa. En febrero de 2024 pidieron dos cotizaciones para barandas dobles y luces de sensor en la escalera: $250.000 y $310.000. Otra para cambiar el viejo termotanque del piso alto: $420.000. También apareció una filtración en el techo de la habitación, con arreglo estimado en $600.000. Sumado, implicaba desembolsar más de $1.300.000 sin resolver lo central: seguir subiendo y bajando todos los días.

En julio de 2024 tomaron una decisión concreta: poner en venta antes de otra temporada de humedad y achaques. Llamaron a tres inmobiliarias del barrio. En septiembre fijaron un precio de publicación en dólares, como es habitual en la zona sur. Acordaron mostrarla dos veces por semana, martes y sábados. En paralelo, comenzaron a mirar PH en planta baja a menos de 1,5 km de hospitales y farmacias. La consigna era clara: cero escaleras.

Cuentas claras: precio de venta, compra del PH y gastos

La casa de dos plantas tenía 96 m² cubiertos, patio de 28 m² y balcón. Estaba en Villa Domínico, a 2,8 km de Plaza Alsina. Salió publicada a USD 115.000. Recibieron 3 ofertas en 60 días: USD 98.000, USD 105.000 y, finalmente, USD 108.000 con escrituración en 45 días. Aceptaron esa tercera. Entre comisión (3%), escribanía e impuestos, netearon USD 104.700. No hubo hipoteca. Entregaron llaves el 15 de marzo de 2025.

El PH elegido está en Avellaneda centro, planta baja, 54 m² cubiertos y 12 m² de patio. Un dormitorio, cocina-comedor y un baño amplio. Pagaron USD 82.500. Los gastos de escritura y sellos sumaron $1.850.000. La mudanza, con camión y 3 operarios por 6 horas, salió $220.000. Pintura interior y exterior costó $450.000. Adaptaciones (barrales, ducha a ras, rampa de 4 cm y luces con sensor) totalizaron $1.200.000. Les quedó un remanente de USD 20.000 para emergencias.

El ahorro mensual también fue parte de la ecuación. En la casa, ARBA llegaba $28.000 bimestrales, AYSA $5.600, Edesur $18.000 promedio y Metrogas $9.000 en 2024. En el PH, ARBA bajó a $14.200, AYSA $4.100, Edesur $12.500 y Metrogas $6.000. El PH no tiene consorcio ni expensas; sólo una limpieza quincenal del pasillo que pagan entre 4 unidades, $3.000 cada una. El recorte ronda los $20.000 al mes, más previsibilidad y menos imprevistos.

La ubicación cerró el círculo práctico. Están a 650 metros de Plaza Alsina y a 1,1 km de la estación Darío Santillán y Maximiliano Kosteki. El Hospital Fiorito queda a 2,3 km: 12 minutos en remís o 25 en colectivo 98. La farmacia de guardia está a 300 metros. El almacén, en la esquina, reduce 40 minutos semanales de compras. En 1 mes de adaptación notaron que caminaban 1,5 km diarios en tramos llanos, sin pendientes ni escalones.

Adaptaciones y nueva rutina sin escaleras en Avellaneda

El primer ajuste fue el baño. Cambiaron la bañera por ducha a ras de piso en 48 horas. Instalaron un barral de 60 cm junto al inodoro y otro de 80 cm en la ducha. El electricista colocó 4 luces con sensor: dos en el pasillo común y dos en el living. En la entrada, una rampa mínima de 4 cm salvó el desnivel. El cerrajero reforzó la cerradura con un escudo magnético. Todo quedó resuelto en 7 días corridos, sin obra pesada.

La rutina cambió en tiempos medibles. Antes, bajar la basura y volver implicaba 12 minutos y dos tramos de 18 peldaños. Ahora son 4 minutos ida y vuelta. Preparar la cama arriba llevaba 10 minutos extra por el traslado de ropa; ahora, 3. Tender el patio requiere 6 escalones menos y cero equilibrio en balcones. En promedio, calculan un ahorro de 50 minutos diarios. En una semana, casi 6 horas. Ese tiempo va a caminatas, cocina tranquila y controles médicos sin apuro.

Desde que no hay escalones, saco la basura de noche sin miedo y sin pedirle a Héctor que me acompañe.

El entorno suma pequeñas mejoras. El PH da al pasillo con 3 unidades. Se escuchan menos ruidos que en la calle. A las 21:00, la luz de sensor ya está encendida. Los nietos, cuando visitan, juegan en el patio sin rejas ni balcón. Para emergencias, pactaron con una vecina de la unidad 2 tocar dos veces el timbre si necesitan ayuda. El timbre tiene luz y sonido fuerte. También guardan un duplicado de llave en casa de una cuñada, a 900 metros.

  • Revisaron el reglamento de copropiedad: el PH no tiene consorcio ni expensas fijas, sólo gastos comunes acordados entre 4 unidades.
  • Midieron anchos de puerta: 80 cm en ingreso y 70 cm en baño, suficientes para un andador si fuera necesario.
  • Pidieron certificado de obra municipal del baño y garantía por 12 meses de la ducha a ras.
  • Verificaron humedades en medianeras con higrómetro y fotos de 3 días distintos antes de la seña.
  • Simularon trayectos clave: 300 metros a farmacia, 650 a Plaza Alsina y 2,3 km al Hospital Fiorito.

¿Qué les cambió de verdad al mudarse a un PH en planta baja?

Lo primero fue la seguridad en movimientos simples. Nora dejó de calcular cada subida. Pasó de 1.200 escalones semanales a cero. Su kinesiólogo redujo las sesiones de 2 a 1 por semana en 30 días. El dolor promedio bajó de 7 a 4 en una escala de 10. Héctor ya no acarreó bolsas por la escalera. Todo entra y sale por la misma planta. El tensiómetro marcó 5 mmHg menos de promedio, según 20 mediciones en abril y mayo de 2025.

Lo segundo fue la organización. Preparar el día dejó de depender de un “arriba” y un “abajo”. No hay que recordar linternas, barandas o zapatos con suela antideslizante para subir. La limpieza pasó de 3 horas a 1 hora y 45 minutos por semana. La heladera, el botiquín y la ropa están a menos de 15 pasos. Las visitas llegan sin pedir ayuda para la escalera. El delivery encuentra rápido el pasillo. El portero eléctrico nuevo evita caminar 25 metros hasta la reja.

Dormimos en la misma planta y eso nos baja el estrés del día: si uno se levanta, el otro escucha.

El tercer cambio fue económico. El ahorro mensual, entre servicios y arreglos, ronda $20.000. En un año, son $240.000. Se traduce en remedios, un control cardiológico anual privado y un fondo para imprevistos de $50.000. La diferencia en dólares, tras vender y comprar, quedó invertida en un plazo fijo UVA por 90 días y compras de ferretería para mantenimiento básico. Menos metros cuadrados, menos sorpresas. A los 70, eso pesa más que dos ambientes extra.

Punto clave Detalle Qué aporta al lector
Motivo principal Escaleras: 18 peldaños, 1.200 por semana; artrosis y lumbalgia Entiende el peso real de la movilidad en la decisión
Números de la operación Venta: USD 108.000; compra PH: USD 82.500; remanente: USD 20.000 Referencia concreta para comparar opciones similares
Gastos y ahorros Baja de servicios y arreglos: ~$20.000 mensuales; sin expensas Proyección de flujo mensual más previsible
Adaptaciones útiles Ducha a ras, barrales, luces con sensor, rampa 4 cm Checklist práctico para vivir sin escalones desde el día uno
Camila Torres

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Soy periodista y redactora en Diario22.ar, apasionada por las historias que conectan la actualidad con la gente. Me formé en comunicación social en Buenos Aires y desde entonces busco darle voz a lo cotidiano, con una mirada curiosa y humana. Creo que el periodismo no solo informa: también inspira y transforma.

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