Banksy revela dos murales gemelos repartidos por Londres

8 enero, 2026

El enigmático artista urbano Banksy cautivó a Londres con dos murales idénticos que aparecieron apenas días antes de Navidad. Las obras, realizadas con plantillas, representan a dos niños abrigados con chaquetas de invierno, gorros y botas de agua, acostados sobre el suelo, mientras uno de ellos señala hacia el cielo.

El primer mural fue visto el 20 de diciembre frente a la torre Centre Point, cerca de Tottenham Court Road, mientras que el segundo apareció en una hilera de garajes en Queen’s Mews, en Bayswater. Banksy reivindicó oficialmente la versión de Bayswater a través de su cuenta de Instagram el 22 de diciembre, mostrando la obra junto a un cubo de escombros desbordante, donde el dedo del niño se alinea con una luz roja en una grúa cercana para imitar la Estrella de Belén.

Observadores y especialistas en arte han interpretado estas últimas creaciones como un comentario conmovedor sobre la situación de los jóvenes sin hogar durante la temporada navideña. La elección del edificio Centre Point reviste un significado particularmente simbólico: aquel rascacielos fue durante años un punto focal de protestas por la vivienda y dio nombre a la organización benéfica Centrepoint, dedicada a apoyar a personas sin hogar.

Esta serie de invierno llega tras un año político especialmente intenso para el artista, que incluyó un mural controvertido en septiembre en la Royal Courts of Justice. Esa pieza, que fue retirada rápidamente por las autoridades, mostraba a un juez golpeando a un manifestante con un mazo y fue interpretada ampliamente como una crítica a la represión gubernamental contra los grupos activistas. En contraste, los nuevos murales “observando las estrellas” se perciben como un regreso más sosegado y reflexivo hacia temas puramente humanos.

En paralelo, la presencia de estas obras en locaciones tan distintas –un símbolo histórico de la lucha por la vivienda y un entorno residencial de Bayswater– subraya la habilidad de Banksy para combinar mensaje social con un lenguaje visual accesible y universal. Si bien cada mural puede leerse de forma independiente, juntos trazan una narrativa sobre vulnerabilidad, esperanza y la capacidad de mirar al cielo incluso desde entornos urbanos duros.

La recepción pública ha sido variada, oscilando entre la admiración por la estética y la crítica por el uso de espacios públicos para una contundente denuncia social. En cualquier caso, la aparición de estas piezas ha encapsulado el tono de un año marcado por el debate sobre políticas de vivienda, protección social y la respuesta de la sociedad ante la precariedad de los más jóvenes, recordando que el arte urbano puede convertir simples escenas cotidianas en potentes símbolos colectivos.

Directamente de Londres, estas obras continúan alimentando las discusiones sobre la ciudad, la caridad y la manera en que, incluso en la oscuridad del invierno, la mirada de un niño puede iluminar una conversación sobre el futuro de la sociedad.

Camila Torres

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Soy periodista y redactora en Diario22.ar, apasionada por las historias que conectan la actualidad con la gente. Me formé en comunicación social en Buenos Aires y desde entonces busco darle voz a lo cotidiano, con una mirada curiosa y humana. Creo que el periodismo no solo informa: también inspira y transforma.

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