Por qué estas marcas están bajo la lupa
El consumo de arroz es masivo y, por ello, cualquier hallazgo sobre contaminación genera inquietud. Una investigación reciente analizó muestras de supermercados europeos y detectó residuos de pesticidas y otras sustancias de riesgo en diversas referencias. El foco se centró en compuestos con posible efecto carcinogénico, así como en presencia de arsénico y aflatoxinas. La combinación de factores sanitarios y medioambientales llevó a los especialistas a recomendar prudencia con ciertas marcas.
Qué revelaron los análisis
El estudio abordó 40 tipos de arroz, tanto de cultivo convencional como ecológico, y evaluó residuos de pesticidas, aflatoxinas y arsénico inorgánico. Más de un tercio de las muestras contenía restos de pesticidas, con hasta nueve moléculas diferentes en algunos casos. Entre los hallazgos más sensibles destacaron el tebuconazol (fungicida y regulador del crecimiento) y la cipermetrina (insecticida potente), ambos señalados por autoridades como sustancias de posible peligro para la salud. También se detectó isoprotiolano, un pesticida prohibido en Europa, pero que puede aparecer como residuo en importaciones. Casi todas las referencias mostraron presencia de arsénico, más elevada en arroces de grano largo y de regiones como Camarga, además de trazas de aflatoxinas, toxinas del moho con potencial carcinogénico.
Las cinco marcas a evitar
Con base en estos resultados, varias referencias obtuvieron calificaciones bajas en la evaluación global de seguridad y huella ambiental. Entre los arroces basmati y de origen regional, se aconseja evitar las siguientes marcas por sus malas notas y/o presencia de residuos:
- Basmati Origine Penjab (U) — puntuación de 8/20, con residuos de pesticidas detectados.
- Vivien Paille Basmati — 8/20, con señales de contaminación recurrente.
- Ben’s (Ben’s Original) Basmati — 8/20, con varios compuestos encontrados.
- Saint Eloi (Intermarché) Basmati — 9/20, desempeño insuficiente en control de residuos.
- Pouce (Auchan) Arroz largo blanco (Camarga) — 6,5/20, con preocupación por arsénico y calidad global.
Estas valoraciones reflejan tanto la presencia de sustancias indeseadas como la gestión integral del producto. Aunque no superen los límites legales, los expertos sugieren priorizar opciones con mejores garantías.
Riesgos en contexto: pesticidas, arsénico y mohos
No todo residuo implica un peligro inmediato, pero la exposición crónica a bajas dosis de pesticidas podría plantear riesgos acumulativos. El arsénico inorgánico, presente de forma natural en suelos arroceros, puede concentrarse en el grano en función del riego y del origen geográfico. Las aflatoxinas, por su parte, aparecen cuando el almacenamiento no es óptimo, especialmente en climas cálidos y húmedos. El cruce de estos factores justifica una compra más vigilante y una preparación más cuidadosa en casa.
Cómo reducir el riesgo en casa
Incluso si eliges marcas más seguras, conviene adoptar hábitos que disminuyan la carga de contaminantes. Estas prácticas son sencillas y efectivas para el consumidor cotidiano:
- Lavar el arroz con agua fría hasta que salga clara.
- Remojar 6–8 horas y desechar el agua de remojo.
- Cocer en exceso de agua (relación 1:6) y escurrir al final.
- Alternar tipos de arroz (basmati, integral, jazmín, redondo) y orígenes.
- Priorizar opciones ecológicas certificadas y productores locales.
- Conservar en recipientes herméticos en lugares frescos y secos.
Lo que dicen los especialistas
“Lo preocupante no es una muestra aislada, sino el efecto acumulado de múltiples exposiciones a lo largo del tiempo; por eso conviene elegir bien y cocinar con criterio”, señala una toxicóloga independiente consultada para este balance. La recomendación central es combinar una selección informada de marcas con técnicas de cocina que reduzcan la carga final.
Qué alternativas priorizar
Las opciones de cultivo orgánico tienden a mostrar menos residuos de pesticidas, aunque no estén completamente libres de arsénico. Elegir marcas con certificaciones claras y auditorías transparentes mejora la confianza del consumidor. Asimismo, lotes de procedencia controlada y orígenes con buenas prácticas hídricas suelen presentar un mejor perfil. Rotar entre variedades y productores disminuye la exposición a un mismo patrón de contaminantes.
Conclusión
El mapa de riesgos del arroz no es uniforme y exige una mirada crítica. Las cinco marcas arriba citadas concentran señales de alerta por sus calificaciones y residuos medidos, por lo que conviene evitarlas en favor de alternativas con mejor historial. Una compra más informada, sumada a buenas prácticas de lavado y cocción, ayuda a reducir la exposición sin renunciar a un alimento básico y versátil de la dieta diaria.