Más cerca que El Calafate y más barato que Ushuaia: este rincón del Sur casi nadie lo conoce

29 julio, 2026

Más cerca que El Calafate y más barato que Ushuaia: este rincón del Sur casi nadie lo conoce

Hay un tramo de costa donde la Patagonia se vuelve íntima, el viento huele a sal y los acantilados se tiñen de rojo al atardecer. En ese borde de mapa la vida avanza lenta, los precios no asustan y el mar ofrece sus secretos sin multitudes alrededor. “Aquí el silencio suena”, dice un guía con una sonrisa tranquila.

Ese lugar es Camarones, en la provincia de Chubut, un pueblo pequeño que vibra entre estepa dorada y bahías de agua turquesa. No es un sitio de folleto masivo, y quizá por eso conserva una belleza cruda, despojada y cercana. “No vine a hacer nada y terminé haciendo de todo”, confiesa una viajera ante un cielo sembrado de estrellas.

Quien busca un sur más accesible descubre aquí noches a precio amable, menús marineros sin cifras de lujo y excursiones que caben en un presupuesto razonable. Además, desde los grandes centros urbanos el viaje se siente más corto que a otros polos patagónicos de fama global.

Dónde está y cómo llegar

Camarones se ubica sobre la costa norte de Chubut, en un recodo protegido del Atlántico que invita a bajar revoluciones y mirar el horizonte. Desde Buenos Aires, lo más práctico es volar a Trelew o a Comodoro Rivadavia y completar el tramo en auto.

Desde Trelew la ruta combina la RN3 con caminos provinciales bien mantenidos; el paisaje alterna estepa infinita, salinas brillantes y alguna estancia solitaria. El trayecto es directo, con tráfico escaso y estaciones de servicio en puntos clave. Llegando, la primera postal es el mar calmo y las casas bajas que parecen acunadas por el viento.

Para quien viaja en bus, hay combinaciones hasta Trelew o Comodoro y luego transfer o alquiler local de vehículo. También existe una ruta costera más lenta, de ripio firme y vistas de película que muchos eligen como parte de la experiencia.

Qué hacer en este rincón

La estrella es la Reserva Provincial Cabo Dos Bahías, hábitat de pingüino magallánico, cormoranes y lobos marinos. Entre octubre y marzo la colonia alcanza su esplendor, con trinos, cortejos y crías que aprenden a nadar a pocos metros de los miradores.

Otra salida inolvidable son las navegaciones hacia islas y caletas, donde el agua se vuelve de un azul improbable y suelen asomar toninas overa jugando con la proa. Si el mar lo permite, algunas lanchas arriman a faros históricos y apostaderos de aves que pintan el cielo de negro y blanco.

Los senderos cortos hasta balcones naturales regalan vistas limpias, con guanacos al paso y choiques que desaparecen entre los coirones. Hay playas de canto rodado, perfectas para picnic largo, lectura y siesta bajo una campera que el viento siempre aconseja llevar.

Si quieres sumar contraste, la vecina Punta Tombo queda a mano y permite ver otra gran colonia de pingüinos en pasarelas bien señalizadas, mientras que el Parque Marino Costero Patagonia une caletas y acantilados ideales para una ruta fotográfica sin prisa. “En un día haces más fotos que en una semana en la ciudad”, bromea un fotógrafo local.

Mejor época y clima

La temporada más amable va de octubre a abril, con días largos, brisa constante y noches que piden abrigo ligero. Primavera y comienzos de verano traen fauna activa y flores mínimas en la estepa; el otoño se vuelve más calmo, con atardeceres de una luz casi dorada.

En invierno el viento puede ser más severo y algunos servicios reducen su ritmo, aunque el paisaje gana una belleza austera que muchos viajeros disfrutan. En cualquier fecha conviene llevar capas, gorro y bloqueador solar, porque el sol patagónico no perdona la piel distraída.

Gastronomía y alojamiento

La mesa local mira al mar: empanadas de mariscos, rabas doradas, langostinos patagónicos a la plancha y merluza fresca con puré de calabaza. También hay guisos de olla lenta, cordero campero y postres con frutos del desierto como la jarilla mielada.

Dormir es sencillo y cálido: hosterías familiares, cabañas con vista al aguaje y un camping municipal muy bien ubicado. Los precios suelen ser más bajos que en los polos hiper demandados del extremo sur, y reservar con tiempo te asegura mejor tarifa y habitación con ese aroma a salitre que cura cualquier estrés.

Consejos rápidos para organizar tu viaje

  • Lleva efectivo en billetes pequeños, porque los POS pueden ser inestables con el viento.
  • Reserva excursiones con uno o dos días de margen, ya que el clima manda en la costa patagónica.
  • Cuida la fauna: mantén distancia, no alimentes animales y respeta senderos marcados.
  • Un rompevientos y lentes de sol son tan importantes como la cámara o el termo.
  • Si manejas de noche, atención a fauna en ruta y curvas con ripio suelto.

En este pueblo el tiempo se mide por mareas y cielos, no por relojes ni colas en atracciones. Vas a irte con arena en los zapatos, olor a algas en la ropa y esa paz que sólo regalan los lugares que todavía se sienten auténticos. “Volveré sin apuro”, me dijo un viajero al subir al auto. Y, con el mar detrás, entendí que aquí todo invita a cumplirlo.

Camila Torres

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Soy periodista y redactora en Diario22.ar, apasionada por las historias que conectan la actualidad con la gente. Me formé en comunicación social en Buenos Aires y desde entonces busco darle voz a lo cotidiano, con una mirada curiosa y humana. Creo que el periodismo no solo informa: también inspira y transforma.

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