SHUSHU/TONG presentó oficialmente su colección Otoño/Invierno 2026, titulada “The Invented Self”, tomando una mirada profunda de la película Violette Nozière como fuente de inspiración principal. La propuesta estacional construye un terreno psicológico que navega entre las limitaciones de clase, familia y orden moral, entrelazando las siluetas elegantes de los años 30 en París con una sensibilidad contemporánea desestructurada. En la pasarela se percibe, además, una energía sutil comparable a la de Stepford Wives, donde el rendimiento y las identidades elaboradas se convierten en un acto de rebeldía hacia un futuro más libre.
El lenguaje de diseño introduce una fricción delicada entre la dulzura y el orden, continuando la exploración de la tensión juvenil que ha caracterizado a la firma. Vestidos de cintura caída, adornados con detalles en lazos, evocan una actitud vintage que convive con una modernidad deshilachada. El escote de hombro descubierto emerge como una silueta clave de la temporada para resaltar la clavícula, mientras que los hombros anudados, los ribetes ondulados, los encajes, los cuellos marineros y las flores tridimensionales formadas por cintas transforman la teatralidad de “ser visto” en un acto empoderador de autoestilo.
La tela se convierte en el eje narrativo de la colección. Jacquards verdees y terciopelo dorado evocan la grandeza de una era pasada, fuertemente contrastados por una base disciplinada de tejidos técnicos en gris, azul marino y nude. Se introducen textiles deliberadamente arrugados en tonos rosa, amarillo y azul, junto con corduroy teñido en estilo tie-dye y fleece italiano para representar una ruptura identitaria y un conflicto interno. El pelo sintético se utiliza de forma extensa en cinchers de cintura, capas y bufandas, mientras que la lana se desarrolla con construcciones en sesgo, estrías diagonales y mohair semitransparente.
Para completar la ambientación, los accesorios continúan la colaboración de la marca con YVMIN, intensificando la atmósfera de época con texturas metálicas influenciadas por el Art Déco. Las diademas inspiradas en sombreros de ala sirven como un motivo visual recurrente y hacen referencia directa a la heroína de la película. Además, el calzado se expande hacia nuevos territorios: por primera vez llegan sneakers y mocasines de ante en bloques de color, junto a tacones altos que presentan lazos cuidadosamente orientados hacia arriba, manteniendo una coherencia entre la modernidad y la teatralidad histórica de la colección.
En conjunto, “The Invented Self” propone una identidad contemporánea que permanece abierta a una reescritura continua, transitando con fluidez entre la fantasía y la realidad, y sugiriendo que la percepción de uno mismo puede ser constantemente reformulada en un mundo que favorece la autoafirmación a través del estilo y la apariencia.