La estación Ginza de Tokio es, para los aficionados de Katsuhiro Otomo, el último destino imprescindible. El célebre creador de Akira presentó allí, el mes pasado, “Procession Spin”, una monumental obra cerámica que rinde homenaje a las distintas formas de artesanía a lo largo de la historia humana.
Este trabajo, concebido durante dos años, mide 7 metros de ancho por 2,4 metros de alto y eleva una de las ilustraciones originales de Otomo fuera de la página y dentro de un relieve cerámico denso. Compuesta por 164 baldosas cerámicas individuales, 4 bronces y 290 esmaltes, la obra fue realizada en estrecha colaboración con siete artesanos del CREARE Atami-Yugawara Studio, un atelier especializado en arte público de gran formato, para completar este enorme rompecabezas.
“Le he dado forma al flujo del arte, desde el periodo Jomon hasta el presente y más allá, en una sola forma”, declaró el artista en un comunicado reciente. “Los pensamientos y oraciones que la gente quiso expresar por cada era se transmiten mientras cambian de forma. A partir de esa secuencia, voy alineando los fragmentos que me han atraído y que permanecen en mi corazón”.
La pieza se acompaña de una galería de cinco imágenes que la muestran desde distintos ángulos y en diversos planos, permitiendo apreciar la textura y los acabados cerámicos que otorgan a la obra una presencia casi escultórica. Cada toma captura, a su modo, la tensión entre lo antiguo y lo futurista, entre las técnicas artesanales tradicionales y las sensibilidades de la ciencia ficción que caracterizan las obras de Otomo.
Al leer la obra de derecha a izquierda, se inicia con la cerámica de la era Jomon, cuya textura áspera y envejecida se logra gracias a un esmalte compuesto especial elaborado a partir del suelo de arroz refinado. En el centro se representa el presente con una Kannon de once cabezas, una destacada bodhisattva budista envuelta en pan de oro para subrayar su solemnidad sagrada. Y a la izquierda se insinúa el futuro, con acabados metálicos y una arquitectura industrial que también evocan los universos de ciencia ficción por los que Otomo es famoso.
Además, en la esquina inferior izquierda aparece un motorista vestida de rojo para los amantes de Akira, un guiño quizá a Shotaro Kaneda, colorido personalmente por Otomo.
“Desde aquí, la obra pertenece al espectador. Cuando pases por la estación, acércate y aléjate como te plazca”, añadió Otomo. “Me alegraría que algo resuene dentro de ti”.
“Procession Spin” ya se puede ver de forma permanente cerca de la salida B1. No dejes de pasar por la estación Ginza en tu próxima visita a Tokio.
Ginza Station – Línea de Metro de Tokyo
4 Chome-1-2 Ginza,
Chuo City, Tokio 104-0061,
Japón